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- No se recomienda mezclar nunca aceite nuevo y viejo, ya que con ello se daña el nuevo produciéndose sustancias irritantes y potencialmente tóxicas.
- Evitar el sobrecalentamiento: lo preferible es no sobrepasar durante la fritura la temperatura de 170º C. Si se utiliza una freidora eléctrica, hay que regular el termostato para que el aceite no humee ni se oscurezca. Si la temperatura es demasiado elevada se generan sustancias irritantes y potencialmente tóxicas por lo que deberemos desechar siempre el aceite sobrecalentado. Si se utiliza una sartén se ha de evitar que el aceite humee, ya que indica que se están deteriorando sus componentes.
- Los alimentos que se vayan a poner en contacto con el aceite deben estar en lo posible secos , el agua favorece la descomposición del aceite
- Es aconsejable filtrar el aceite tras cada fritura para eliminar restos de alimento que quedan flotando y que favorecen su oxidación y descomposición.
- Es recomendable cambiar con cierta periodicidad el aceite de fritura Un aceite no debería utilizarse más dos o tres veces para freír, especialmente si ha humeado o tiene un aspecto oscuro.
- Para que los alimentos empanados o rebozados queden crujientes y empapen menos aceite , se ha de añadir por cada huevo batido una cucharada de agua o leche. Si además ponemos papel absorbente de cocina para quitar el exceso de aceite tras la fritura, mejor.
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